El drenaje linfático y las piernas cansadas

DRENAJE LINFÁTICO EN PIERNAS 

De forma constante nuestro cuerpo nos envía señales, indicándonos que algo puede estar mal. Por tal motivo, debemos prestar mucha atención a las alteraciones que podríamos tener en alguna zonas de nuestro cuerpo. Un ejemplo es el hinchazón y la tumefacción. Esto podría venir derivado de una retención de líquido. ¿Y que es el sistema circulatorio linfático y la retención de líquidos? El sistema circulatorio linfático es el encargado de transportar un liquido llamado linfa. Además la linfa a su vez contribuye a la limpieza, alimentación de los tejidos y de la eliminación de desechos que vendrían siendo toxinas y microorganismos

RETENCIÓN DE LÍQUIDO

 

Por otro lado cuando hablamos de retención de líquido nos referimos al edema. Es, en signo clínico, una acumulación de liquido intersticial que provoca el aumento de volumen en los tejidos de las zonas afectadas. A simple vista una hinchazón blanda. El edema puede ser generalizado en todo el cuerpo o localizado, es decir,  que sólo se presente en una zona, por lo general miembros inferiores ó superiores.
Es un problema que afecta principalmente a las mujeres. Bien sea por desajustes hormonales, una no adecuada alimentación, efectos secundarios de medicamentos, sedentarismo y también podría ser consecuencias del estrés. Esta retención también podría ser provocada por un linfedema que es acumulación de liquido derivado a una mal formación del sistema linfático. Es decir, congénitas o por circunstancias determinadas como puede ser cáncer en donde quirúrgicamente se somete al paciente a una extirpación de ganglios. De esta forma las células malignas no se esparzan por todo el organismo y se lleguen a una metástasis.
Y ahora bien,  ¿cómo prevenir o ayudar a nuestro sistema circulatorio linfático a su adecuado funcionamiento?

LA FITOTERAPIA EN LAS PIERNAS CANSADAS

Una de ellas sería beber al menos 8 vasos de agua al día. La fitoterapia seria una alternativa, es una terapia natural que consiste en el uso de productos de origen vegetal. Podríamos tomar infusiones o jugos con efecto diuréticos. Diente de león, cola de caballo, ortiga verde, vid roja, grosellero negro, té verde, alcachofa, piña, pepino, etc… Para prevenir, curar o aliviar los síntomas de esta enfermedad.
Tener una correcta alimentación evitando los alimentos ricos en azúcar y sal. Comer frutas y alimentos que aporten potasio y contrarresten el nivel de sodio en nuestro organismo.

RECOMENDACIONES PARA CUIDAR LA CIRCULACIÓN

 

Realizar actividades físicas o ejercicios de movilidad de al menos 30 minutos por día ó prolongar el tiempo con actividades de bajo impacto. Utilizar medias de presión, pero no prolongar su uso diariamente para darle oportunidad al cuerpo que realice sus funciones. Vale resaltar, que deberíamos usarlas sólo los días que consideremos que estaremos de pie mucho tiempo.

Evitar en lo posible prendas de vestir muy ceñidas al cuerpo, que interrumpan la adecuada circulación linfática y sanguínea en nuestros miembros inferiores. Dado que, por efecto gravedad a nuestro organismo se le dificulta y ralentiza la movilización de los líquidos. Realizarse masajes que fomenten o estimulen la circulación. Elevar las piernas, siempre que se pueda. Si su médico lo indica, realizarse drenajes linfático manual y también presoterapía. Estos son algunos consejos que puedes introducir en tu rutina diaria para el bienestar de tu organismo.